Los puertos en la transición energética: de nodos tradicionales a hubs verdes
Los puertos juegan un papel fundamental en el comercio mundial de energía. El transporte marítimo mueve más del 80% del volumen del comercio mundial de mercancías, lo que incluye una parte sustancial de los productos energéticos como petróleo, gas natural y carbón, reflejando la fuerte dependencia de la logística marítima en el suministro energético a escala global (UNCTAD 2024; 2025). Este papel se complementa, además, con la presencia de instalaciones de refino en áreas portuarias, tanto directamente en terreno portuario como en los alrededores.
En este sentido, el papel crucial del sector marítimo-portuario en el mercado de la energía está directamente relacionado con factores logísticos, donde la eficiencia y el bajo coste del transporte marítimo resultan imprescindibles en un mercado caracterizado por grandes distancias entre los centros de producción y consumo (UNCTAD 2024; IEA 2023). Por ello, la industria del refino tiende a localizarse en zonas portuarias o cercanas, lo que hace que muchos puertos no sean simplemente polos logísticos, sino también polos industriales especializados en el sector energético (IEA 2023).
En este contexto, la ubicación estratégica de las principales refinerías del mundo en zonas portuarias (Tabla 1) no solo facilita el transporte de productos energéticos, sino que también refuerza el papel de los puertos dentro de la cadena global de la energía basada en combustibles fósiles. Esta proximidad y la integración con infraestructuras logísticas eficientes constituyen factores decisivos para garantizar el flujo continuo de estos recursos.
Tabla 1. Ubicación y características de las principales refinerías del mundo

Fuente: elaboración propia a partir de IEA (2023), Oil & Gas Journal (2024) y datos corporativos de Reliance Industries, PDVSA, Saudi Aramco, ADNOC, Motiva Enterprises, ExxonMobil, Shell, SK Energy, GS Caltex y Sinopec.
Todo este ecosistema, o al menos una parte sustancial del mismo, puede ser también aprovechado para el transporte y la gestión de las alternativas renovables a los combustibles fósiles. Esta capacidad de adaptación de las infraestructuras y de las dinámicas existentes es la que, previsiblemente, va a posicionar a los puertos como elementos cruciales en la transición hacia una matriz energética más sostenible, tal y como se analiza en el resto de este análisis.
Una parte importante del proceso de transición energética se basa en la electrificación y en el aumento de la autoproducción, lo que previsiblemente reducirá la relevancia de determinados flujos comerciales de energía y, con ello, el papel estratégico de algunos polos industriales tradicionales (IEA 2023; International Renewable Energy Agency-IRENA 2022). No obstante, no es realista pensar que todas las aplicaciones que en la actualidad utilizan combustibles fósiles sean electrificables, especialmente en sectores difíciles de descarbonizar como el transporte pesado, la navegación marítima o determinadas actividades industriales (IEA 2023). Será necesario, por tanto, contar también con combustibles renovables —sólidos, líquidos y gaseosos— y, en consecuencia, con una cadena de producción y distribución asociada (IRENA 2022).
Aunque los puertos que en la actualidad actúan como enclaves energéticos parten de una ventaja significativa para participar en este futuro comercio, dado que muchas de las costosas infraestructuras utilizadas para gestionar fuentes de energía fósiles podrán ser reutilizadas, al menos parcialmente, para algunos combustibles renovables (IEA 2023), es necesario tener en cuenta que determinadas alternativas requerirán el desarrollo de nuevas infraestructuras.
Por una parte, las regiones productoras van a cambiar: aunque algunas zonas cuentan con potencial tanto fósil como renovable, esto no ocurre en todos los casos (IRENA 2022). Por otra, las condiciones de almacenamiento y transporte de algunos combustibles renovables difieren de forma significativa de las de los combustibles fósiles tradicionales, lo que obliga a adaptar la infraestructura existente o a construir nuevas instalaciones para la distribución de estas alternativas (IEA 2023).
Para ilustrar este cambio de paradigma resulta especialmente útil recurrir al caso del amoniaco, una sustancia que se prevé que desempeñe un papel fundamental en un sistema energético renovable. El amoniaco puede producirse a partir de materias primas disponibles prácticamente en cualquier lugar, como son la electricidad, el agua y el aire. Además, junto con el hidrógeno molecular, es el único combustible renovable que no contiene carbono en su composición, por lo que no libera CO2 en su combustión. A ello se le suma su elevado contenido en hidrógeno, lo que le confiere un gran potencial como portador energético en un futuro mercado del hidrógeno.
En la actualidad, el principal uso del amoniaco es como materia para la producción de fertilizantes, por lo que ya existen numerosas instalaciones de producción en todo el mundo, así como una flota amplia de buques para su transporte. Sin embargo, la mayor parte del amoniaco que se produce hoy en día se obtiene a partir del gas natural, lo que se conoce como amoniaco gris. Por esta razón, su producción depende del acceso a gas natural a bajo coste, y muchas de las plantas más relevantes están ubicadas en países productores de gas natural o en aquellos con acceso a estos recursos en condiciones ventajosas (Tabla 2).
Tabla 2. Principales plantas de producción de amoníaco

Fuente: elaboración propia a partir de datos de IEA (2023), IRENA (2022), Fertilizer Europe, Oil & Gas Journal y páginas corporativas de QAFCO, Yara, Acron, SABIC, OCI, CF Industries, IFFCO, TogliattiAzot y KazAzot
El amoniaco gris no es un compuesto adecuado para este futuro renovable y descarbonizado, ya que utiliza un combustible fósil para su producción que hace que las emisiones de CO2 de su uso sea mayores que las del uso directo de otras alternativas fósiles. No obstante, si se utiliza otro medio de producción, como puede ser a partir de hidrógeno verde y energía renovable, estaríamos hablando de una sustancia totalmente renovable y sin emisiones de CO2 asociadas, conocida generalmente como amoniaco verde. Para producir a bajo coste este amoniaco es necesario contar con una gran cantidad de electricidad renovable a bajo precio y agua.
Dado que el uso de agua de mar no implica grandes costes adicionales por su desalación, si la planta de producción está ubicada en la costa, el factor clave será la disponibilidad de electricidad renovable. Las zonas con alto potencial renovable no coinciden necesariamente con las regiones ricas en combustibles fósiles, lo que abrirá oportunidades para los puertos situados en estas áreas.
Un ejemplo claro es Chile, que, aunque produce pocos combustibles fósiles y no tiene plantas de producción de amoniaco a gran escala, cuenta con un gran potencial renovable. Proyectos importantes como el HyEx Projec en la zona de Mejillones o el Proyecto Magallanes en el sur de Chile (Ilustración 1) están generando oportunidades para puertos como Mejillones o Punta Arenas.
Ilustración 1. Potencial de Chile para la generación de energía renovable

Fuente: Borràs, A. y Wallach, P. (2023). HyEx: Green Ammonia. “Chile’s huge potential for renewable energy generation”.
Además del amoniaco, muchos otros combustibles renovables, vectores energéticos y compuestos van a generar oportunidades en los puertos, como los biocombustibles a partir de materia prima residual, el metanol renovable, la biomasa sólida, los portadores de hidrógeno o el CO₂ capturado. Para poner en marcha este nuevo modelo energético, el despliegue de corredores verdes va a desempeñar un papel fundamental, al facilitar la construcción de infraestructuras de producción y suministro en los puertos que formen parte de ellos.
En esta línea, los puertos, que históricamente han sido nodos estratégicos en la distribución de combustibles fósiles, deben transformarse en centros logísticos esenciales dentro de estos corredores. Al integrar infraestructuras adaptadas para el manejo y la distribución de combustibles limpios —como el metanol verde, el amoníaco renovable o los biocombustibles—, los puertos pueden desempeñar un papel crucial en la reducción de emisiones en el transporte marítimo y terrestre.
Además, la electrificación de las operaciones portuarias y la integración de energías renovables en estos enclaves refuerzan su papel como nodos activos de la transición energética, al reducir la huella de carbono de la propia cadena logística y garantizar que los corredores verdes no solo transporten energía limpia, sino que funcionen también bajo criterios de sostenibilidad. La Ilustración 2 sintetiza los corredores verdes marítimos activos a finales de 2024 (62 en total), mostrando su distribución geográfica y el carácter incipiente de una red global orientada a la descarbonización del transporte marítimo.
Ilustración 2. Corredores verdes activos a finales del año 2024

Fuente: Getting to Zero Coalition – Global Maritime Forum (2024, p.10)
Los puertos que formen parte de estos corredores tendrán, así, oportunidades de desarrollo como hubs energéticos, impulsando la innovación en infraestructuras, el uso de combustibles sostenibles y la atracción de inversiones en tecnologías limpias.
Un elemento fundamental dentro de esta transformación es la infraestructura portuaria específica para la recarga y abastecimiento de buques impulsados por energías limpias. En este sentido, algunos puertos ya están trabajando en el futuro suministro de combustibles renovables como, por ejemplo, las iniciativas lideradas por el Puerto de Singapur. Este puerto ha sido pionero en el desarrollo de infraestructuras para la recarga de buques con GNL y está explorando soluciones basadas en hidrógeno verde y amoniaco renovable como parte de su estrategia para reducir las emisiones del sector marítimo.
Además, la digitalización y automatización de los procesos logísticos en estos corredores permitirá optimizar la eficiencia del transporte y minimizar el impacto ambiental asociado a la operación portuaria. Las alianzas internacionales entre puertos, navieras y gobiernos serán clave para estandarizar las prácticas y desarrollar normativas que fomenten el crecimiento de estos corredores ecológicos, facilitando el comercio global de energías renovables y asegurando una transición energética coordinada y eficaz.
Más allá de las oportunidades asociadas con el desarrollo de corredores y/o de cadenas de producción y distribución de combustibles alternativos, otras oportunidades para puertos van a aparecer en los próximos años como consecuencia de la masiva instalación de energía renovable. La evolución de estas fuentes de energía renovable generará nuevas oportunidades logísticas tanto en términos de la cadena de suministro de los materiales, como en los procesos de instalación, operación, mantenimiento y reciclaje de los sistemas asociados.
En el contexto de la energía fotovoltaica, por ejemplo, la expansión de las instalaciones solares está impulsando la creación de infraestructuras logísticas especializadas para el manejo, transporte e instalación de paneles solares. La demanda de materiales como el silicio, el vidrio y los metales raros requiere una gestión logística eficiente, no solo para asegurar el abastecimiento continuo, sino también para reducir los costos asociados con la distribución global de estos componentes.
De manera similar, el transporte de los paneles solares, que deben ser manejados con cuidado debido a su fragilidad y tamaño, presenta desafíos logísticos adicionales. La instalación de los sistemas fotovoltaicos, tanto en terrenos solares grandes como en áreas más pequeñas, requiere un enfoque logístico que optimice los tiempos y recursos involucrados, garantizando la eficacia en la construcción de parques solares.
En esta línea, se espera que el mercado de energía solar alcance los 1.840 gigavatios (GW) en 2024 y crezca a una tasa compuesta anual del 28,82% hasta alcanzar los 5.080 GW en 2029 (Mordor Intelligence 2024). Además, se proyecta que el mercado mundial de reciclaje de paneles solares tendrá un valor de 274,21 millones de dólares en 2024 y alcanzará los 2.489,52 millones de dólares en 2032, exhibiendo una tasa compuesta anual del 31,75% durante el período previsto (Fortune Business Insights 2024).
Estos datos reflejan el crecimiento significativo tanto en la adopción de la energía solar fotovoltaica como en la importancia creciente del reciclaje de paneles solares, aspectos que tienen implicaciones directas en la logística asociada al manejo, transporte, instalación y reciclaje de estos componentes.
Por otro lado, la energía eólica, tanto en su versión onshore como offshore, también enfrenta retos logísticos similares. La instalación de aerogeneradores onshore requiere gestionar el transporte de grandes componentes como torres, palas y generadores.
Debido a su tamaño y peso, estos elementos requieren transporte especializado, utilizando rutas logísticas optimizadas y maquinaria pesada. Las instalaciones en áreas remotas o de difícil acceso exigen la construcción de infraestructuras adicionales, como caminos temporales, para permitir el acceso de los equipos de transporte y las grúas.
La energía eólica offshore, aunque presenta mayores desafíos logísticos debido a las condiciones del entorno marino, está experimentando una expansión considerable. La instalación de aerogeneradores en el mar requiere embarcaciones especializadas para transportar los componentes a las ubicaciones offshore, así como plataformas flotantes y equipos de grúas de gran capacidad para su montaje. Además, la operación y mantenimiento de parques eólicos offshore involucra una logística compleja, que incluye el uso de embarcaciones y helicópteros para garantizar un acceso rápido, especialmente cuando es necesario realizar reparaciones o reemplazos de componentes.
Según Global Market Insights (2024), el mercado de la energía eólica terrestre se valoró en 77.900 millones de dólares en 2023 y se prevé que crezca a una tasa compuesta anual del 11,3% entre 2024 y 2032. Por su parte, el mercado global de la energía eólica marina se valoró en 32.414 millones de dólares en 2024 y se espera que alcance los 38.151 millones en 2025, con una tasa de crecimiento anual del 17,7% hasta 2033.
Finalmente, la gestión de los residuos generados por el desmantelamiento de aerogeneradores offshore también exige una planificación logística detallada. Estos residuos deben ser transportados a puertos para ser reciclados o dispuestos adecuadamente. La logística de este proceso, que involucra equipos especializados y grúas de gran tamaño, debe ser eficiente para minimizar los impactos ambientales y reducir los costos operativos.
En este contexto, los puertos desempeñan un papel clave en la transición energética, con el potencial de consolidarse como hubs estratégicos para la distribución de combustibles renovables y la logística de nuevas fuentes de energía. En este marco, los corredores verdes se erigen como una palanca fundamental para esta transformación, al facilitar la infraestructura necesaria para el abastecimiento de estos combustibles. No obstante, la logística de combustibles renovables no es la única oportunidad que se abre para los puertos.
El crecimiento del sector de las energías renovables genera nuevas demandas, como la expansión de la energía solar y eólica, que requiere cadenas logísticas eficientes para la instalación, el mantenimiento y el reciclaje de equipos. . Todo ello permite prever un aumento de la actividad en aquellos puertos que sean capaces de posicionarse y prepararse adecuadamente para un futuro sin combustibles fósiles, consolidando su papel no solo como nodos logísticos, sino como actores clave en la transformación energética y la resiliencia de las cadenas de suministro globales.
Referencias bibliográficas
- BORRÀS, Asunción; WALLACH, Pablo. 2023. HyEx: Green Ammonia.
- FORTUNE BUSINESS INSIGHTS. 2024. Solar panel recycling market size, share & trends. Pune: Fortune Business Insights. Disponible en: https://www.fortunebusinessinsights.com [Consultado: 19/01/2026].
- GETTING TO ZERO COALITION – GLOBAL MARITIME FORUM. 2024. Green corridors map 2024. Copenhague: Global Maritime Forum. Disponible en: https://www.globalmaritimeforum.org [Consultado: 19/01/2026].
- GLOBAL MARKET INSIGHTS. 2024. Wind energy market size report. Selbyville: Global Market Insights. Disponible en: https://www.gminsights.com [Consultado: 17/01/2026].
- INTERNATIONAL ENERGY AGENCY. 2023. Renewables 2023: Analysis and forecast to 2028. París: IEA. Disponible en: https://www.iea.org/reports/renewables-2023 [Consultado: 19/01/2026].
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