Nuevo rumbo en la economía mundial: UE e India sellan su alianza
En plena agitación del tablero geopolítico mundial y tras varios intentos de acercamiento, el 27 de enero de 2026 la Unión Europea (UE) e India pusieron fin a un intenso y prolongado periodo de negociaciones, al sellar las bases para un ambicioso acuerdo de libre comercio entre ambos bloques (Comisión Europea 2026a).
El diálogo entre ambas partes se remonta a 2007, en un primer intento de estrechar relaciones comerciales a través de un Acuerdo Bilateral de Comercio e Inversiones (BITA, por sus siglas en inglés). Tras una fase de bloqueo, las negociaciones se suspenderían finalmente en 2013, debido a discrepancias sobre el alcance del pacto comercial. En este contexto, mientras la UE buscaba un compromiso de mayor alcance, guiado por una eliminación sustancial de aranceles, India, mantuvo una posición más cautelosa y un enfoque más proteccionista hacia su industria nacional (Bombassi y Nixon, 2025).
Las fricciones geopolíticas de los años posteriores despertaron de nuevo la necesidad de concretar el pacto. En consecuencia, las conversaciones se retomaron en 2021, acordando ambas partes abordar tres acuerdos comerciales por separado, un Acuerdo de Libre comercio (ALC), un Acuerdo de Protección de Indicaciones Geográficas y un Acuerdo de Protección de Inversiones (API) (Ministerio de Economía, Comercio y Empresa s.f.).
En el plano económico, India se perfila como una de las economías emergentes con mayor dinamismo del mundo, con tasas de crecimiento sostenidamente elevadas desde el periodo postpandemia, alcanzando un crecimiento medio del PIB superior al 7%. Esta tendencia, coloca a la India entre las economías con mayor crecimiento estructural, donde sectores como el de servicios o el manufacturero desempeñan un papel clave en esta expansión (CaixaBank Research 2026).
En el terreno geopolítico, se erige como la cuarta economía a nivel mundial una posición que ha generado un creciente interés estratégico por parte de distintos actores globales, entre ellos la UE, que busca reforzar su presencia en la región del Indo-Pacífico, donde India emerge como un actor decisivo (Comisión Europea 2026a).
Este Acuerdo de Libre Comercio llega en un momento geopolítico y comercial altamente incierto y volátil y, para la UE, refuerza un mensaje de estabilidad y cooperación económica basada en reglas en el escenario internacional. Por otro lado, para India supone una alianza relevante que puede contribuir a diversificar fuentes de suministro, atraer inversión y consolidar su posicionamiento como plataforma manufacturera en cadenas de valor globales.
Por el momento, el acuerdo se encuentra en proceso de ratificación, etapa compleja en la que se intensifica el debate político y el texto queda a la espera de la validación correspondiente en el Parlamento Europeo. En fases posteriores, será el Consejo el que deberá dar su aprobación y, tras los trámites en India, se iniciará el proceso de entrada en vigor.
Aunque el proceso avance de forma gradual, la Comisión Europea presenta el acuerdo como un hito de gran alcance y relevancia económica para ambas partes (Comisión Europea 2026a). En esa línea, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lo enmarca como un paso estratégico para profundizar el vínculo económico UE-India. Asimismo, entre las principales medidas abordadas destacan:
- Eliminación gradual de aranceles sobre más del 90% de los productos intercambiados entre ambos bloques.
- Acceso privilegiado al mercado de bienes y servicios indio para empresas e inversiones europeas.
- Consolidación de los compromisos sobre comercio y desarrollo sostenible, que refuercen la protección del medio ambiente y enfrenten el cambio climático.
- Fomento de la colaboración estratégica y mayor integración de las cadenas de valor entre ambos bloques.
A efectos prácticos, el acuerdo favorece a los exportadores europeos al reducir aranceles sobre más del 90% de las exportaciones de bienes de la UE, con especial impacto en sectores como la industria manufacturera, la automotriz y la agroalimentaria.
En el caso de la automoción, India mantenía unos elevados aranceles del 110% sobre las exportaciones europeas de automóviles, tasas que tras la entrada en vigor del acuerdo se reducirán de forma significativa. De manera similar, los elevados aranceles de hasta el 44% en maquinaria o el 22% en productos químicos se eliminarán en su mayoría (Comisión Europea 2026a).
En el sector agroalimentario, la alianza abre un mercado de gran escala para los productores europeos y puede mejorar su posicionamiento competitivo. No obstante, la reducción de aranceles se aplicará de forma selectiva, ya que ambas partes han expresado su voluntad de equilibrar la apertura comercial con la protección de los sectores más sensibles. En consecuencia, productos europeos como la carne de vacuno, la carne de pollo o el arroz quedarán excluidos de la liberalización en el marco del acuerdo
Relaciones comerciales UE-India
En lo que se refiere al comercio entre ambos bloques, la UE e India mantienen una estrecha relación comercial. En la última década, el comercio bilateral ha ganado dinamismo y, en términos de bienes, la UE se sitúa como el segundo mayor socio comercial de India, solo por detrás de China (Consejo Europeo 2026).
Con datos consolidados de 2024, las exportaciones de la UE hacia la India alcanzaron uno de sus niveles más elevados, situándose en torno a los 48 mil millones de euros (Ilustración 1). Por su parte, las importaciones continúan mostrando un incremento sostenido, con un valor aproximado de 65 mil millones de euros. Las cifras más recientes, que corresponden a los datos acumulados de enero a noviembre de 2025, mantienen esta tendencia, con exportaciones de la UE hacia la India por valor de 43 mil millones de euros e importaciones de casi 64 mil millones de euros.
Ilustración 1. Exportaciones e Importaciones entre la UE y India

(*) Datos acumulados de enero a noviembre
Fuente: elaboración propia en base a datos de Eurostat
Por países, Alemania se consolida como el socio europeo líder, al canalizar en torno al 50% de los flujos comerciales con India, centradas en el sector industrial, fundamentalmente maquinaria y bienes de equipo. Le siguen Francia e Italia, con una cuota comercial conjunta del 25%.
Desde una perspectiva sectorial, en 2024 las exportaciones de la UE a la India se concentraron principalmente en bienes de equipo (54,4%), seguido de semimanufacturas (23,7%) y manufacturas de consumo (7,3%). Las importaciones siguen una pauta similar, con la demanda del bloque europeo focalizada en semimanufacturas (34,3%), bienes de equipo (27,4%) y manufacturas de consumo (17,4%).
Tabla 1. Principales sectores de exportación e importación UE-India durante 2024 (en miles de euros)

Fuente: elaboración propia en base a datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa
Resulta evidente que la colaboración entre ambos bloques no solo representa una liberación comercial de gran alcance, sino que también abre una oportunidad de acceso a un mercado de gran escala. Este potencial es especialmente relevante para el sector industrial y agroalimentario, ambos estratégicos para Europa, y en particular para España, para la que el acuerdo puede contribuir a consolidar y diversificar su presencia en el mercado indio.
Relaciones comerciales España-India
En la actualidad, España ocupa la sexta posición como mayor exportador europeo hacia la India y el séptimo lugar como mayor importador (Embassy of India n.d.). Aunque los flujos comerciales entre ambos países han mantenido una evolución positiva (Gráfico 1), España continúa registrando un déficit comercial que en 2024 se situó cerca de 4 mil millones de euros. De cara al futuro, la entrada en vigor del acuerdo podría contribuir a reducir progresivamente esta brecha y favorecer el posicionamiento de productos relevantes para el tejido exportador español, como el vino o el aceite, así como maquinaria o bienes de equipo.
Gráfico 1. Evolución del valor de las exportaciones e importaciones entre España-India (en miles de millones de euros)

(*) Datos acumulados de enero a noviembre
Fuente: elaboración propia en base a datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresas
En esta línea y en cuanto a la composición sectorial, la Tabla 2 muestra que las exportaciones españolas hacia India se han centrado fundamentalmente en bienes de equipo (38,9%), como categoría principal, seguidas por semimanufacturas (35,9%) y materias primas (9%). En cuanto a las importaciones, destacan de nuevo las semimanufacturas, las manufacturas de consumo y los bienes de equipo, con cuotas del 33,4%, 24,6% y 18,7%, respectivamente.
Tabla 2. Principales sectores de exportación e importación España-India durante 2024 (en miles de euros)

Fuente: elaboración propia en base a datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa
Si bien el acuerdo se ha articulado sobre la base de una cooperación comercial estratégica entre ambas partes, la preocupación por proteger la industria nacional sigue presente, especialmente en el ámbito agrario, en un contexto europeo marcado por un mayor escrutinio social y sectorial de los acuerdos comerciales.
No obstante, el sector agrario europeo reconoce el potencial de este nuevo pacto comercial y admite que puede aportar valor añadido, si bien subraya la necesidad de mantener mecanismos de salvaguardia eficaces que garanticen la protección de los sectores nacionales más vulnerables (Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) 2026). Asimismo, para que el acuerdo resulte fructífero, será prioritaria la reciprocidad en los estándares de salud y seguridad alimentaria, junto con la aplicación de controles fronterizos rigurosos.
Papel del transporte marítimo en el comercio entre España e India
De materializarse este escenario, no solo la economía española podría verse favorecida por el acuerdo, sino que también podría traducirse en un impulso de los flujos de tráfico portuario hacia los puertos españoles.
Atendiendo a los datos de Puertos del Estado, el volumen de mercancías intercambiados entre ambas regiones ha mantenido una tendencia relativamente estable (Gráfico 2). Las exportaciones se han situado en torno a los 3 millones de toneladas, si bien registran un repunte en 2024, hasta 3,6 millones de toneladas. Las importaciones, por su parte, siguen una dinámica paralela y oscilan entre 5 y 7 millones de toneladas, con un pico en 2023 que alcanzó 8,06 millones de toneladas.
Gráfico 2. Evolución del tráfico portuario España–India en millones de toneladas (tránsito incluido) (2017–2024)

Fuente: elaboración propia en base a datos de Puertos del Estado
Poniendo el foco en los puertos del sistema portuario español, los datos más recientes, correspondientes a 2024, indican que el Puerto de Valencia mantiene su posición de liderazgo, canalizando cerca del 30% de los flujos con India. Le siguen el Puerto de Algeciras y el Puerto de Barcelona, que gestionaron en torno a 1,4 millones y 700 mil toneladas respectivamente.
Gráfico 3. Principales puertos españoles en el comercio con India en miles de toneladas (tránsito incluido) (2024)

Fuente: elaboración propia en base a datos de Puertos del Estado
Este escenario pone de relieve que los intercambios comerciales con India no se concentran en un único eje, lo que sugiere que, de entrar en vigor el acuerdo, los puertos españoles podrían reforzar su papel como puntos de acceso relevantes para el comercio con India. Esto podría traducirse en una mejora de la conectividad marítima, con un incremento de escalas y servicios que beneficiaría a los puertos españoles.
Adicionalmente, el pacto aborda una serie de implicaciones clave para la red de puertos española. Entre ellas, favorece la atracción de socios comerciales estratégicos al fomentar la inversión entre ambos bloques, escenario que permitiría optimizar la cadena logística y reforzar la actividad comercial. En esta línea, el acuerdo abre la puerta a una mayor integración de los puertos españoles en las redes marítimas globales, fortaleciendo la competitividad y la resiliencia del sistema portuario español, y consolidando así su posición como nodo logístico de referencia en el mediterráneo.
En lo particular, se estima que una parte relevante de las mercancías intercambias entre ambos bloques se concentre en la industria manufacturera y el sector agroalimentario (Comisión Europea 2026b). Este hecho subraya la necesidad de cumplir plenamente con las regulaciones fitosanitarias establecidas y los estándares de seguridad y calidad exigidos por ambas partes. En este marco, la operativa podría requerir ajustes en la cadena de suministro, especialmente en la logística de productos perecederos, para asegurar calidad, trazabilidad y el cumplimiento de los estándares aplicados.
En definitiva, el acuerdo de libre comercio entre la UE e India no constituye únicamente un instrumento de liberalización arancelaria, sino que refleja la convergencia de intereses estratégicos en un contexto internacional marcado por la fragmentación de las cadenas de suministro y la necesidad de alianzas fiables. Según la Comisión Europea, el acuerdo podría contribuir a duplicar las exportaciones de bienes de la UE a India de aquí a 2032 y generar un ahorro aproximado de 4.000 millones de euros anuales en aranceles (Comisión Europea 2026a).
Desde la perspectiva marítima-portuaria, el acuerdo implicará un aumento previsible de los flujos comerciales entre los bloques, y, en consecuencia, una mayor exigencia en términos de eficiencia operativa y competitividad internacional. Este escenario se presenta como una oportunidad clave para apostar por la digitalización portuaria impulsando la integración de sistemas de Ventanilla Única Marítima y su interoperabilidad con los Port Comunnity Systems (PCS), con el fin de agilizar trámites aduaneros y mejorar la trazabilidad. De igual forma, el incremento del tráfico bilateral exigirá consolidar conexiones eficientes con el hinterland, donde la intermodalidad se configura como un elemento estratégico para optimizar la cadena logística de transporte.
No obstante, el éxito del acuerdo dependerá en gran medida de su implementación efectiva y del equilibrio entre apertura comercial y protección de sectores sensibles. Más allá de su dimensión económica y comercial, el acuerdo se enmarca en una estrategia de diversificación y refuerzo de relaciones comerciales, en un entorno internacional en transformación. En ese sentido, más que un simple tratado arancelario, actúa como un marco clave para profundizar la cooperación económica y reforzar la relación UE-India a medio plazo.
Referencias bibliográficas
- SAJA, Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores, 2026. ASAJA valora el acuerdo UE-India y destaca que la presión del campo europeo ha logrado proteger los productos sensibles. [En línea]. Disponible en: https://asaja-andalucia.es/noticias/asaja-valora-el-acuerdo-ue-india-y-destaca-que-la-presion-del-campo-europeo-ha-logrado-proteger-los-productos-sensibles/ [Consultado 17/02/2026].
- CaixaBank Research, 2026. Ficha País India. [En línea]. Disponible en: https://www.caixabankresearch.com/es/fichas-pais/internacional/india [Consultado 17/02/2026].
- Comisión Europea, 2026a. La UE y la India celebran un acuerdo de libre comercio histórico. [En línea]. Disponible en: https://spain.representation.ec.europa.eu/noticias-eventos/noticias-0/la-ue-y-la-india-celebran-un-acuerdo-de-libre-comercio-historico-2026-01-27_es [Consultado 17/02/2026].
- Comisión Europea, 2026b. Preguntas y respuestas sobre el Acuerdo de Libre Comercio UE-India. [En línea]. Disponible en: https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/qanda_26_185 [Consultado 17/02/2026].
- Consejo Europeo, 2026. Relaciones comerciales entre la UE y la India. [En línea]. Disponible en: https://www.consilium.europa.eu/es/infographics/eu-india-trade-facts-and-figures/. [Consultado 17/02/2026].
- Embassy of India, n.d. Bilateral Economic and Commercial Relations. [Online]. Disponible en: https://www.eoimadrid.gov.in/commercial-relations.php [Consultado 17/02/2026].
- *Consultar el documento descargable para acceder al listado completo de referencias bibliográficas.